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sábado, 12 de noviembre de 2022

JUAN DE MESA, UN ALFARERO DE LINARES EN 1777

 

Primera página de la escritura. fuente: del autor



Nace esta entrada inspirada por la reciente publicación del magnífico libro del bailenense José Luis Villarejo Aguilar titulado “Alfarería en Bailén”. José Luis ha plasmado en su libro el trabajo de toda una vida dedicada al mundo alfarero de su pueblo, Bailén. Este libro y sus artículos ya son fuente primordial básica para emprender el camino de la revalorización de este oficio desde la parte historiográfica. Sus trabajos nos han abierto los ojos a los que algún día fuimos alfareros, o lo intentamos, poniendo en valor la “iconografía” de los “cacharros”. Por ello no solo basta con ser investigador de un pueblo, sino que las miras tienen que abrir su abanico y conocer otros centros creadores de toda la geografía nacional. No pude asistir a su presentación en Bailén, aunque la he visto en la televisión local, pero si pude asistir hace escasos días a su presentación en la librería Metrópolis de Jaén. Entre los asistentes, le incidieron a una investigación más ambiciosa, tocando la historia y existencia de más centros alfareros en otras localidades de la provincia que no fuesen esa “trinidad” formada por Úbeda-Bailén-Andújar. Como bien dijo, como bien sabemos los que investigamos, eso requiere de algo tan valioso que es el tiempo. Pero publicaciones como esta lo que tienen que hacer es despertar el interés de los demás por echarse a los archivos y completar más páginas de historia que esperan ser contadas. Opinaba José Luis que tiene que haber piezas muy difíciles de catalogar porque pueden provenir de lugares de los que no se sabe nada. Ahí me acordé de esta escritura, que pensaba se la había pasado en su momento, pero aunque se lo comenté al final no llegamos a realizar la cesión.

En concreto nos habla de la cercana localidad de Linares, donde se puede documentar a un alfarero con el curioso nombre de unos de los más inmortales imagineros españoles de todos los tiempos. Se llamaba como el maestro cordobés del siglo XVII: Juan de Mesa. Corría el año 1777, el día del Pilar y como ya ocurriría en 1792 con el bailenense Juan Alonso Anula, la Real Fábrica de plomos de Linares le encargaba la realización de lebrillos y cantaros para el trabajo en las fábricas y en las minas de Arrayanes y Alamillos. Como adjunto la transcripción no me detendré en más detalles, pero si destacar, que José Luis me corrija, pero podemos estar ante uno de los testimonios más antiguos del precio de un lebrillo o un cántaro en el antiguo Reino de Jaén, aunque no aporte datos del argot alfarero para referirse a los tamaños. Para aprender sobre ello, os invito a compraros el libro.

ANEXO-TRANSCRIPCIÓN

1777, octubre, 12. Archivo Histórico Provincial de Jaén, Sección Protocolos Notariales (Linares), legajo 15.165, fol. 77r-78r.

[fol. 77r] Escritura de obligación y fianza al surtido de la obra de cantaros y lebrillos y demás de alfarería, Juan de Mesa como principal y Joseph Lázaro Pardo como su fiador vecino de esta villa en favor de la Real Hacienda.

En la villa de Linares a doce días del mes de octubre de mil setecientos setenta y siete años ante mí el escribano público del ayuntamiento, número y Reales Fabricas de Plomo de esta dicha villa por su Majestad que Dios guarde y testigos de que se harán mención parecieron presentes Juan de Mesa, vecino y maestro de alfarero de ella, como principal y Josef Lázaro Pardo también vecino de esta referida villa como su fiador y principal pagador ambos a dos juntos de mancomún a voz de uno y cada cual de por sí, y por el todo ynsolidum renunciando como expresamente renunciaron las leyes de duobus rexdevendi el autentica presente hocita de fide jusoribus y el beneficio de la división excursión partida y expensas con las demás que renunciarion y deben renunciar los que de mancomún se obligan en forma bajo de cuya mancomunidad dijeron que el nominado Juan de Mesa hizo postura al surtido de la obra de cantaros, lebrillos y demás que su oficio se necesitara en las Reales Fábricas de Plomo, minas de Arrayanes y Alamillos de esta referida villa y su término por tiempo de un año contado desde primero del corriente mes hasta otro tal día próximo que viene de mil setecientos setenta y ocho bajo los precios y condiciones siguientes: que por cada cántaro de cabida de cubo y medio de agua se le habían de satisfacer por la Real Hacienda [fol. 77v] treinta y dos maravedíes; por cada lebrillo grande sesenta y dos maravedíes; por cada lebrillo pequeño veinte y ocho; por cada alcuzón grande diez y ocho maravedíes; y por cada un pequeño diez, toda la dicha obra de recibo y buena calidad, a satisfacción de los empleados de dichas reales fábricas en cuyos almacenes, lo había de poner todo de su cuenta con la condición de que se le había de anticipar la rebaja que necesitara para la expresada obra descontándosele su valor, con ella misma; la misma; la cual dicha postura por auto del día veinte y siete del mes de septiembre próximo anterior le fue admitida y se hizo saber al público, y por no haber habido mayor postor, en el día nueve del corriente mes se remató en el susodicho, cuyo remate fue aprobado, y se le hizo saber, el cual lo aceptó, y se obligó a cumplir con el tenor y forma de la relación a su postura como así más por menor resulta de los autos de almoneda pregones y remate que pasaron ante mí, a que en caso necesario se remiten en cuyo concepto y en el de la dicha su mancomunidad otorgaron que se obligan a que el nominado Juan de Mesa surtirá y abastecerá dichas Reales Fábricas y minas de la obra de alfarería que necesiten y se le pida sin que en ello se experimente la más leve falta ni omisión pena de ser responsable  a los daños y perjuicios que por ello se originaren a la dicha Real Hacienda ya que se da cuenta la pondrá en los almacenes de las mismas reales fabricas a satisfacción de los empleados en ellas haciéndosele la anticipación de rebaja como va expresado; y en su defecto el enunciado Josef Lázaro Pardo como su fiador y principal pagador haciendo como para [fol. 78r] este caso hace de deuda y negocio ajeno suyo propio, y sin que preceda excursión, ni otra diligencia alguna cuyo beneficio renuncia lo efectuara en la misma conformidad con las circunstancias y bajo los precios arriba referidos; y de lo que procede y se deduce esta obligación ambos otorgantes se dieron por contentos y realmente entregados a su voluntad sobre que renunciaron la excepción de la nonnumerata pecunia cosa no vista ni oída leyes de la entrega prueba paga, y demás del caso como en ellas y en cada una se contiene; y para que así lo cumplirán observarán y obran por firme para la mayor seguridad de la parte de la real hacienda, obligaron sus personas y bienes raíces y muebles frutos y en rentas de ellos habidos y por haber dieron poder cumplido ejecutorio a las justicias y jueves de su majestad que de la causa puedan y deban reconocer, para les apremien a su cumplimiento como por sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada renunciaron todas leyes fueros y derechos de su favor y la que prohíbe la general renunciación de leyes en forma así lo dijeron otorgaron y firmo el que supo y por el que no un testigo a su ruego que lo fueron presentes D. Juan Francisco Ruiz, D. Fernando Madueña de la Peñuela y Francisco Delgado vecinos de esta dicha villa a los cuales y a los otorgantes yo el escribano doy fe conozco.

[rúbricas] Lázaro Pardo, Fernando Madueña de la Peñuela

Juan Pedro Lendínez Padilla




lunes, 19 de septiembre de 2022

SAN DIMAS YA ESTABA EN BAILÉN EN 1875


 

 

En los últimos tiempos estoy viendo movimiento en las redes por conocer la historia o las historias en torno de la soberbia imagen de San Dimas glorioso de la parroquia de Bailén. Como muchos sabrán y otros aun no, el historiador Rubén Sánchez Guzmán publicó en 2012 un soberbio artículo de investigación sobre el origen de la imagen y atribuyéndola al escultor del incipiente neoclasicismo madrileño Juan Pascual de Mena. Como decimos, su trabajo es impresionante sirviéndose de muchas fuentes bibliografías y un gran acierto a la hora de atribuir comprándolo con la obra del autor e indagando en su probable génesis. Pero solo eso, porque solo ha conseguido atribuirlo con más atino que sus predecesores (que lo hicieron a Montañés, Alonso Cano y ¡hasta a Juan de Mesa!), aunque parezca palpable que es de Juan Pascual de Mena, mientras no se cerciore con algún documento de reputada fiabilidad, por muy evidentes que parezcan muchos de los datos que aportó para sustentar su teoría, la imagen seguirá siendo de autor anónimo y atribuida con mucho fundamento a Juan Pascual de Mena, y opino que más desde que estoy conociendo su obra.

Para enlazar la imagen madrileña con la que estaba en Bailén se valió de un artículo de Alfredo Cazabán en la revista Don Lope de Sosa, donde se citó la llegada de la imagen a Bailén gracias a la generosa donación del duque de Osuna en la primera mitad del siglo XIX. Aún no había llegado 1936, y el archivo parroquial aún tenía muchos documentos que ardieron en 1936, o fueron a parar a saber que manos… ya no me extraño de nada. Perdimos esos datos para poder corroborarlos hoy día, solo nos queda creer en lo publicado por Cazabán mientras no aparezca otro tipo de documento que lo confirme.

Lo cierto es que aquel documento se perdió, por lo que les dejo el único instrumento que me consta de la existencia de la imagen en la iglesia de la Encarnación de Bailén. Aunque sea una fotocopia, el original se conserva en el Archivo Histórico Diocesano de Jaén, en la sección correspondencia; caja C. O. 31 (1867-1890), año 1875, s/f.

El documento es una misiva enviada por el párroco de Bailén D. Antonio Begué al obispado el día 9 de agosto de 1875 en la que informa de varios asuntos a la diócesis. Entre esos datos figura la renovación que estaba emprendiendo de varios altares o retablos de la iglesia, del que ya se había hecho uno a San Antonio. Asimismo, creemos que queda corroborado que para 1875 aun permanecería la imagen de Santa Gertrudis que donó el corregidor D. Felipe de la Neve y Castro Figueroa más de un siglo antes cuando la convirtió en copatrona de Bailén y finalmente habla también de la intención de realizar un retablo a San Dimas, de la que ya no dejaría a nadie indiferente por que resalta su valía artística. Pues este, que me conste a mí, es el único documento que se conoce en la actualidad donde nos informa de la existencia de la imagen en Bailén. Solo podemos decir que en 1875 ya estaba en Bailén. Probablemente le realizó el retablo que vemos en la fotografía, de corte neoclásico como se siguió fabricando durante el periodo decimonónico, si no es que el duque de Osuna lo enviase junto a la imagen.

Les dejo solo la página donde se le cita y su transcripción:

Además del altar que se construyó dos años ha [hace], se ha hecho ahora otro dedicado a San Antonio, y se construirá en los días inmediatos otro más, dedicado a la antigua patrona de esta villa Santa Gertrudis, y a San Dimas de quien hay una imagen buena…



sábado, 9 de julio de 2022

LOS MONUMENTOS DE LA BATALLA DE BAILÉN DEL ARQUITECTO MANUEL MILLÁN LÓPEZ (Programa de Fiestas de Bailén 2022).

 




La vuelta a la vida también supone la vuelta de la celebración de las Fiestas de julio conmemorativas de la Batalla de Bailén acaecida el 19 de julio de 1808, con la total normalidad en que las dejamos en 2019. Aunque haya un repunte, una nueva ola, sigan muriendo gente… que les voy a contar, la gente en la gran mayoría de los casos ha vuelto ha realizar su vida normal. Incluso diría que con la crisis que nos atenaza, los eventos están recuperando un público perdido durante los últimos años. Pocas restricciones tenemos ya. Por eso vuelve el Programa de Fiestas (insisto, que eso del libro de fiestas se lo inventó alguien hace 4 días) y este año pues si trae la esencia que le da sentido, la programación de actos, o en todo caso los actos a celebrar con total normalidad mientras el bicho no lo impida. Vamos, que vuelven los Soldaos, la procesión de la Virgen de Zocueca, los Fuegos y entrar a la Caseta Municipal, los Cacharritos o a los Píos sin incertidumbre de distanciamientos, prohibiciones y demás…

Es curioso que asesorando hasta donde mis cortas luces saben a mi buen amigo Antonio Pradas para que realizase un artículo que también se ha publicado, estuve indagando en la historia del programa. Y se llama así porque nació meramente como una octavilla con los actos a celebrar (como igualmente pasó con el de Semana Santa o Romería) y la publicación en prensa. Fue después cuando los visionarios de los años 20 del pasado siglo quisieron crear algo más que eso, y crearon una publicación genuina en la que los artículos de distintos ámbitos literarios comenzaron a formar parte de su ser y sentido de existencia. Yo creo que todos los que han escrito y escriben en ella les satisface poder colaborar en su edición más que en otra revista de prestigio contrastado.

Así me siento, y así un año más sigo sumando programas de fiestas con mi colaboración. Y esta se resumen imitando el camino andado por firmas legendarias como las de Pablo Morillas, Matías de Haro, Juan Soriano, Juan José Villar, Miguel Ángel Alonso, etc. o el incombustible Paco Antonio Linares, los que apostaron siempre por reflejar la historia de Bailén en sus páginas, tuviese que ver con las fiestas-batalla o no, con el distintivo de partir desde las fuentes primarias de distinta índole.

Si no me equivoco este es mi primer artículo en que sí me centro sobre historia abrazada indiscutiblemente a la Batalla de Bailén. En esta ocasión saco a la luz por primera vez mi incursión en un archivo que aun no he utilizado para mis estudios, como es el Archivo de Diputación Provincial de Jaén. En él encontré un magnífico expediente sobre la construcción de un monumento de la Batalla de Bailén del arquitecto Manuel Millán López en 1965, que hasta ahora era inédito. Mucho se ha escrito sobre la historia de la ansiada culminación de un digno monumento que perpetuase en Bailén ese mito de la batalla, del evento que nos daría fama internacional, como recientemente ha estudiado el paisano Antonio Jesús Maldonado Galindo. Leyendo su trabajo me hallo, y leyendo el programa podríamos decir que el mito se sigue alimentado en pleno siglo XXI.

La historia del monumento comienza casi después de que sofocaran los fuegos de la tórrida batalla de 1808, que acabó convirtiéndose en un sueño que duró casi 200 años materializarlo. Distintas épocas y regímenes han dejado su huella en la historia del monumento y yo me centraré en la que acaeció durante el régimen franquista, época en la que está enmarcado este proyecto inédito y el que se realizó definitivamente hasta ser sustituido por el actual y que pensamos será el definitivo.

Con todo esto, les contaré los avatares de estos dos proyectos, uno totalmente desconocido y otro, ahondando un poquito más en detalles (consultando el Archivo Municipal) que otros autores habían dejado pasar por alto, por distintas circunstancias, sobre todo el espacio del que siempre se disponía en esta publicación, que debemos de recordar, no es una revista científica, pero si una revista cultural imprescindible en toda biblioteca para consulta de todo aquel que quiera conocer la historia de Bailén. Por ello, agradezco nuevamente a la corporación municipal que aparezcan mis letras y con ello, les dejo una nueva página que había que contar.

Pueden leer el artículo en el archivo adjunto o en este enlace en academia.edu.

miércoles, 16 de febrero de 2022

COMPRA DE MANUEL DE AGUILAR DEL CORTIJO DE LA TOSCANA (1756)

 


Tras la publicación de uno de mis últimos trabajos, en concreto sobre los avatares de la ermita de Santo Tomás deAquino del cortijo de La Toscana de Bailén, comparto con los visitantes de Papeles Viejos la transcripción de la escritura notarial en la que D. Manuel de Aguilar Cueto Marroquí compró el cortijo que ya existía durante el siglo XVII en el paraje de la Toscana al Conde de Cazalla del Rio en 1756.

Obligación del señor conde de Cazalla vecino de la ciudad de Jaén contra Don Manuel de Aguilar Marroquí que lo es de esta villa.

En la villa de Bailén a primer día del mes de abril del año 1756 ante mí el escribano público de su majestad propio del número y rentas de esta dicha villa, y testigos infrascritos: don Manuel de Aguilar Marroquí de este vecindario, y administrador de la Real Renta de Tabacos en esta villa, al cual yo el escribano doy fe conozco: otorgo que se obliga de dar y pagar llanamente y sin pleito alguno al señor don Jorge María de Escobedo y Serrano Messia Ponce de León conde de Cazalla del Río vecino de la ciudad de Jaén, once mil y cuatrocientos reales de vellón en dos plazos y pagas iguales, por los días fin de abril de los dos años venideros de 1757, y el siguiente de 1758, con calidad y condición de que respecto de haber comprado el otorgante al mismo señor conde el cortijo que nominan de la Toscana en este término, y quedando a cargo de su señoría la satisfacción de lo adeudado al tributo que los terratenientes en esta villa, y en su término pagan al Pósito Público de la ciudad de Baeza, hasta fin de este presente año ha de ser visto no se hace poder ejecutar al otorgante a ninguna de dichas pagas, ínterin no se le entregue recibo finiquito ha dicho adeudo, como dicho es hasta fin de este dicho año del Santiago Rodríguez depositario del citado tributo,  u otro que al adelante lo sea en cuya forma se obliga hacer pago de los maravedíes que van expresados en los días y a los plazos referidos, puestos y pagados de su cuenta cargo y riesgo en el poder de dicho señor Conde en la citada ciudad su fuero y jurisdicción con las costas de la cobranza y salario acostumbrado de 12 reales por cada un día, a la pública que ella se ocupa por cuya cantidad como por el interés principal se le ha de poder ejecutar, y apremiar con sólo esta escritura y el juramento de la parte acreedora en que desde luego lo deja diferido de  disuasoriamente,  sin que sea necesario otro recado, prueba diligencia, citación ni averiguación alguna aunque de derecho se requiera,  y a la firmeza y cumplimiento y paga de lo que va expresado, obliga sus bienes y rentas muebles y raíces habidos y por haber, da poder cumplido Ejecutivo a las Justicias y Jueces de Su Majestad que de esta causa puedan y deban conocer y especialmente a las de dicha ciudad de Jaén a cuyo fuero y jurisdicción se somete renunciando como renuncia al que goza de esta villa su domicilio y vecindad, y otro que de nuevo ganare y adquiriere aunque sea privilegiado y la ley su convenir de jurisdicciones ómnium sudicum, y nueva pragmática de sumisiones  y salarios como en todo ello se contiene, para que la apremien  de su cumplimiento como por sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada, y por el otorgante consentida y no operada renuncio todas leyes fueros y derechos de su defensa y favor, y la general en forma,  y así lo tengo y firmo siendo testigos don Juan Mellado Valcárcel, don Diego Díaz Librero y don Martín Sánchez Lanza vecinos de esta dicha villa

Manuel de Aguilar [rúbrica]

Sin derechos

Ante mi Josep García escribano público”.

Fuente: Archivo Histórico Provincial de Jaén, Sección Protocolos Notariales (Bailén), Escribano José García Sovarzo, legajo 6.033, fol.121r-21v.


Foto del cortijo: Berges Torres. J y Córcoles de la Vega. J.V. (2018): Cortijos, haciendas y lagares (Arquitectura de las grandes explotaciones agrarias en Andalucía. Provincia de Jaén). Consejería de Fomento y Vivienda. Junta de Andalucía. Sevilla. pp. 204.

lunes, 31 de enero de 2022

LA TALLA SACRA EN LA CIUDAD DE BAEZA DURANTE LOS SIGLOS XVIII-XIX (II):LOS BRIONES, MIGUEL LORITE, JUAN DE LABARRERA Y FELIPE BRAVO . BIEG, nº 224 (2021).

 



Acaba de salir un nuevo número del Boletín del Instituto de Estudios Giennenses (nº 224) donde completo mi investigación sobre los talleres de talla religiosa durante el barroco, en concreto en el siglo XVIII y adentrándonos un poco en el neoclásico y el siglo XIX.

En esta nueva parte continuamos con la saga de Los Briones y aportamos también nuevos datos sobre tres tallistas, también muy desconocidos, como fueron Juan de la Barrera, Miguel Lorite y Felipe Bravo. Es significativo el análisis pormenorizado sobre las siguientes generaciones de Briones, contándoles la vida de los hijos de Diego Briones; Antonio y Juan Briones y Velasco. Asimismo, como el estudio de los hijos de este último, Francisco Briones (el más famoso) y sus hermanos Fabián y Juan Briones. Incluso aportamos una nueva generación hasta ahora desconocida de Briones, con los hijos de Francisco: Juan y Antonio Briones García. Reseñar para mis lectores bailenenses el trabajo genealógico para demostrar que en Bailén existen descendientes de estos tallistas, siendo de recordada memoria el pintor Antonio Briones Martín, conocido como “el mudo Briones”. En este estudio conocerán su genealogía gracias a la investigación en el archivo parroquial de la iglesia de San Pablo de Baeza. Conoceremos donde vivieron, que clase de vida tuvieron y sobre todo que obras realizaron, documentándose en este articulo importantes obras como el antiguo retablo mayor de San Francisco de Linares, el antiguo retablo de Pegalajar, el retablo del convento de la Magdalena de Baeza o el del convento de la Victoria de Córdoba entre otros.

Contrato con Antonio Briones para realizar el retablo de San Francisco de Linares.


Contrato del Retablo del convento de la Victoria de Córdoba.

Contrato del retablo mayor de Pegalajar con Juan de la Barrera.

Contrato del retablo de Cabra del Santo Cristo con Francisco Briones.



No podemos dejarnos la colección de fotografías perteneciente al Fondo editorial Albert Martín (Biblioteca Nacional de Catalunya) de Barcelona, algunas inéditas, de algunos de los más fastuosos retablos que tuvo la provincia de Jaén. Por ejemplo, puede que se publique por primera vez una foto del antiguo retablo del Santuario del Cristo de la Yedra en Baeza. Todos los que figuran no están documentados a ningún taller de los que estudiamos, pero creemos que por su estética y lugares donde se encontraban bien pudieron salir de las gubias de estos artistas, aun muy desconocidos, a los que le entregamos nuestro esfuerzo, para colocarlos en el lugar que la historia del arte les tenía preparado. Fueron dos años de viajes a Jaén, Úbeda y sobre todo a Baeza, donde me llevo un recuerdo imborrable de María José Calvo Rentero, la archivera Municipal y de D. Manuel Peláez Juárez, párroco de San Pablo que me ayudó con su grandísima bondad a consultar el impresionante archivo parroquial. La libreta de apuntes queda como un tesoro para el recuerdo…

Pueden leerlo en academia.edu pinchando aquí o bien en el archivo adjunto.

viernes, 28 de enero de 2022

LA ERMITA DE SANTO TOMÁS DE AQUINO DEL CORTIJO DE LA TOSCANA (BAILÉN, JAÉN). Locvber vol. V.

 




Qué mejor día que hoy para compartir con todos los lectores mi último artículo publicado. Sale un quinto numero de la revista Locvber (portada de tonos asalmonados) y en el hablo sobre una historia que pudo ser la primera, pero que cosas de la vida se fue dejando aparcada hasta definitivamente salir ya a la luz. Hoy celebramos la actual festividad de Santo Tomás de Aquino, y curiosamente este año mi articulo está dedicado a la ermita de Santo Tomás de Aquino del cortijo de La Toscana.

Al ser un cortijo, el edificio es una ermita rural, por lo tanto, de ámbito privado, y por ello seguramente son pocos los que la conocen en persona. Aunque desde niño mi padre me hablaba de su existencia, porque muchos de los trabajadores de sus propietarios la veían en sus labores del campo, fueron las fuentes primarias las que me la dieron a conocer. Sabia antes su historia que cómo era el edificio. Puestos a investigar sobre ella, el cortijo y la biografía de sus propietarios surgió un primer artículo en 2017, que hizo que tuviera el honor de visitar el cortijo gracias a la generosidad de D. Alfonso Corchado que me abrió sus puertas para conocer un lugar que me transmitió mucha magia, paz y belleza. Desde aquí darle mi más profundo agradecimiento por aportarme los valiosos testimonios y retratos de sus antepasados auténticas figuras de la historia de Bailén.




Aunque poco antes de aquello ya surgieron fotografías y algo de historia sobre la hacienda, viendo que apenas nada se sabía nos propusimos este artículo del que les destaco los detalles que les puede invitar a leerlo. Como siempre les digo, un título, difícilmente va a resumir lo que cuenta un artículo escrito por mí.

Ciertamente les hablo sobre la historia de la ermita o capilla, pero dentro de la historia hay muchas más. Desde quien ha dejado constancia sobre la existencia de la hacienda y sus propietarios, sobre todo desde que la adquiriese D. Manuel de Aguilar en el siglo XVIII.





Hay que destacar que en este trabajo se aborda una significativa genealogía (solo una parte) sobre la importante familia Soriano y Aguilar terminado con el origen del apellido que cambió estos hidalgos apellidos: Corchado. Conoceremos el origen del cortijo, de su magnífico molino dieciochesco y la historia de la construcción de la ermita con su capellanía. Hasta conoceremos algo sobre la vida de un pariente particular para la historia de Bailén como fue D. Lázaro Medina, propietario según las fuentes bibliográficas de la noria de La Huerta del Sordo, protagonista de la Batalla de Bailén. Además, conoceremos la gran actividad que tuvo la ermita según las fuentes documentales durante gran parte del siglo XIX y lo que pudimos alcanzar del XX. No nos podemos dejar de lado historias paralelas en torno al relato principal, donde hemos dejado pinceladas como ajustar el año de construcción de la portada neoclásica de la casona donde se instaló el colegio Sagrado Corazón, una de las obras arquitectónicas más reseñables del catálogo monumental del patrimonio bailenense.

En definitiva, léanlo con lupa, porque también está el vecino cortijo Lillo, o la gran cantidad de casas cortijo que hubo durante el pasado en la zona. También hay algunos datos sobre sus vidas cofrades o en la política local. Pueden encontrar hasta datos curiosos inéditos de arqueología e incluso de las ermitas de las minas bailenenses. La actividad de los “Soriano-Aguilar-Corchado” es de tal magnitud en la historia de Bailén, que estas 46 páginas son solo una pieza en el puzle.

Pueden descargarlo de Academia.edu pinchando aquí o leyéndolo en el archivo adjunto.

miércoles, 27 de octubre de 2021

EL RETABLO MAYOR DEL CONVENTO DE LAS TRINITARIAS DE ANDÚJAR OBRA DEL TALLISTA DIEGO BRIONES (1705)

Estado actual del retablo del convento de las Trinitarias de Andújar. Foto: Jesús Ángel Palomino León.


Otro de los trabajos que hemos podido documentar a las gubias del taller de Diego Briones es el retablo que realizó para el testero de la iglesia del convento de las Trinitarias de Andújar.[1]

Venía el maestro conquense de realizar importantes trabajos en el Santuario de la Virgen de la Cabeza y se encontraba realizando el gran retablo de la iglesia de Santa María de Linares en un periodo en que no tenía una residencia estable, afincándose allí donde se encontraba trabajando, ya fuese Andújar, Linares, Bailén o Vilches hasta que se estableciera definitivamente, y donde acabó sus días, en Baeza. Mientras estuvo trabajando en Linares, se comprometió a la talla de este nuevo retablo para Andújar. Estando aún avecindado en esta última ciudad se comprometió el 27 de enero de 1705 ante notario con el convento de monjas trinitarias de la Limpia y Pura Concepción de Nuestra Señora de la ciudad de Andújar para tallar el retablo para la capilla mayor de la iglesia del convento.[2] Como bien intuyó el profesor Domínguez Cubero[3], el aún existente (aunque mutilado y desvirtuado, probablemente rehecho tras la Guerra Civil) retablo mayor de las trinitarias podía ser de la misma mano que el del Santuario de la Virgen de la Cabeza, de Diego Briones, como ahora confirmaremos.


Briones otorgó escritura de obligación y de venta real en el mismo convento con las monjas encabezadas por su priora Dª Melchora Salcedo ante el escribano de Andújar, Francisco de Dueñas.[4]

En este documento, la priora Dª Melchora Salcedo expone que el patrón de la capilla mayor de la iglesia del convento no contrajo obligación alguna de tener que costear la fabricación de un retablo para la misma, solamente un tabernáculo que era lo que únicamente decoraba el testero del presbiterio hasta esa fecha. Reconociendo que la iglesia no tenía un retablo que se correspondiese con el hermoso templo expusieron una curiosa forma para financiar la obra del nuevo retablo.

Para poder costear la obra, tanto la priora Dª Melchora como su hermana Dª Francisca Salcedo (también monja del convento) declararon que ambas poseían en el término de Baños de la Encina 490 olivos en cuatro pedazos diferentes que habían heredado de una tía llamada Dª María Delgado, que fue vecina de Baños de la Encina.

Estos olivos pasarían a formar parte de los bienes raíces del convento cuando muriesen ambas hermanas religiosas según tenían otorgadas en dos escrituras en Andújar el 24 de noviembre de 1691 y el 17 de agosto de 1692.[5]

Las hermanas declararon que era su deseo privarse del usufructo de estas olivas para que se vendieran y con ese dinero financiar la construcción del retablo al que aspiraban para el altar mayor. Lo propusieron a la comunidad y estas lo aceptaron, y para poder encargar la obra pidieron la correspondiente licencia al padre provincial de la orden para poder vender los referidos olivos y con ese dinero pagar el retablo. La licencia les fue concedida por el padre provincial de la orden de la Santísima Trinidad de la provincia de Andalucía fray Andrés Humano el 8 de noviembre de 1704.

En virtud de todo esto ajustaron con Diego Briones la hechura del retablo según la acostumbrada forma, dibujando una planta o diseño que el maestro tenía hecha para el otorgamiento. La obra ascendía al precio de 10.500 reales, dándole la comunidad en parte de pago los 490 olivos en venta real, por un precio de 9.759 reales en que estaba estimado el precio de los olivares, más la parte restante que tenía que pagarle el convento cuando el retablo ya estuviese instalado en la iglesia y que ascendía a 741 reales. Se obligó a entregar y colocar el retablo para el 8 de diciembre, festividad de la Inmaculada Concepción, actuando como fiadores de Diego Briones, los vecinos de Andújar: Cristóbal de Cazorla, Tomás Labrador y Joseph de Córdoba.

Entre las condiciones que se exponen en la escritura se refleja que debe de ejecutarlo en madera de pino y entregarlo “en blanco” (sin dorar) y que había de poner a su costa todos los materiales de madera, clavos y cola. Es muy corta la descripción del retablo, tan solo especifica que en lugar de la columna y pilastra en ambos lados que figuran en el boceto se les hiciera dos columnas y dos pilastras. Respecto a sus dimensiones, el retablo debería cerrar todo el testero con unas medidas de ocho varas de ancho y doce de alto. En cuanto a la imaginería y pintura del retablo (y dorado) quedaba a cuenta del convento y que éste pagase los albañiles y demás gastos que surgieran en su instalación menos los jornales de los oficiales de Diego Briones, que sí correrían de su cuenta.

Como era costumbre, el retablo debería ser reconocido y tasado por peritos del mismo oficio. Las monjas se reservaban el derecho de buscar a otro tallista para que lo terminara si a Briones le sorprendía una enfermedad o la misma muerte durante su trabajo.

El maestro cumplió con su trabajo casi un mes antes de lo pactado cuando el 18 de noviembre de 1705 otorgó ante el escribano de Linares, Pedro Bajel Moreno (citándose Briones como vecino de Linares) poderes a Diego García, vecino de Andújar, para que en su nombre cobrase al convento los 741 reales de vellón restantes del total. En esta escritura declaró que ya había instalado el retablo en Andújar y que había sido examinado por los peritos[6].

Este mismo poder lo revocó el día 24 de noviembre ante el mismo escribano (nombrándose nuevamente como vecino de Linares) para que esta vez lo representase el andujareño Matías Martínez de Mira en el cobro del retablo de las Trinitarias de Andújar[7]. Así, el día 27 de noviembre, en la ciudad de Andújar, y ante el escribano Francisco Dueñas, Matías Martínez de Mira otorgó carta de pago de los 741 reales que se debían pagar tras ser montado el retablo en la capilla mayor del convento de las Trinitarias de Andújar[8]. Probablemente estos sean los olivares del término de Baños de la Encina que recibió como parte de pago de este retablo que años después pretende y vende en 1708[9] y 1712.[10]

A continuación les dejo las primeras páginas de algunas de las escrituras notariales sobre el que se ha realizado este trabajo.











[1] LENDÍNEZ PADILLA, J.P. (2021): «La talla sacra en la ciudad de Baeza durante el siglo XVIII (I): Diego Briones y Juan de Arias». Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, nº 223, pp. 116-119.

[2] Archivo Histórico Provincial de Jaén, (en adelante AHPJ), Sección Protocolos Notariales Andújar, Francisco Dueñas (1705-1709), legajo 3249, fol. 25r- fol. 31v.

[3] DOMÍNGUEZ CUBERO, J. (2010): «Retablos Mayores en el santuario de la Virgen de la Cabeza». Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, nº 202, pp. 269.

[4] AHPJ, Sección Protocolos Notariales Andújar, Francisco Dueñas (1705-1709), legajo 3249, fol. 23r- fol. 31v.

[5] Ambas escrituras se encuentran en: AHPJ, Sección Protocolos Notariales de Andújar, Manuel de Morales, legajo 3232, (1691) Fol. 169r-174v, (1692) fol. 352r-355v

[7] AHPJ, Sección Protocolos Notariales Linares, Pedro Bajel Moreno (1705-1707), legajo 15200, fol.180r-181r.

[8] AHPJ, Sección Protocolos Notariales Andújar, Francisco Dueñas (1705-1709), legajo 3249, fol. 302r-302v.

[9] AHPJ, Sección Protocolos Notariales Linares, Diego Eufrasio de Ahumada, legajo 15139, fol. 8r-9r.

[10] Pareció Diego Briones al presente en la villa de Baños y otorgó haber recibido de Alonso Navarro, difunto y de Dª. Francisca Barragán, su viuda, vecinos de Baños, 5.652 reales de la cuenta de olivas que Briones otorgó a favor del dicho Alonso Navarro y su mujer ante Francisco de Robres Suarez vecino y escribano de la villa de Baños.  [AHPJ, protocolos notariales, rodrigo Antonio de Carvajal (1712-1718), legajo 6182, fol. 22r-22v].